A Chorus Line la apuesta más arriesgada de la escena chilena

15/10/16 — POR
Con una repositora de lujo, que participó en la creación del aclamado musical, el elenco nacional  se prepara para sorprender al público y a la crítica. El musical se estrena el 13 de octubre en el nuevo Teatro  Oriente.
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Adrenalina y pasión se respiran en la sala Tennyson Ferrada de la Estación Mapocho, donde el elenco de la versión nacional de «A Chorus Line» ensaya 10 horas diarias. A la cabeza están  Baayork Lee, repositora oficial y parte del primer elenco del exitoso musical, y su asistente Luis Villabón, quien debutó a los 20 años en el mismo espectáculo, hace ya un cuarto de siglo. “Esta puesta será igual a la de Broadway, igual”, asegura ella sin asomo de dudas, dispuesta a llegar al estreno del 13 de octubre con todo perfecto.

Este título, que muestra la intimidad de un grupo de bailarines de Broadway que audiciona por un lugar en la línea del coro de un nuevo montaje, lleva 41 años de éxito desde su estreno, en abril de 1975. Creado, dirigido y coreografiado por Michael Bennett a partir de una serie de sesiones de trabajo –al estilo terapia grupal– con bailarines reales, logra mezclar el glamour del show con las aspiraciones, frustraciones y deseos de los aspirantes. Así, en escena hay personajes cuyos monólogos emocionan al más recio de los espectadores.

Su éxito fue total: ganó nueve premios Tony, además del Premio Pulitzer para Drama en 1976. Fenómeno también de taquilla, estuvo en cartelera ininterrumpidamente hasta 1990 para volver en 2006, montándose centenares de versiones en el mundo.

Todos estos antecedentes hacen que su debut en Chile sea un acontecimiento. Detrás de  esta puesta en escena, que no permite nuevos diseños y menos improvisaciones (todo, desde el más ínfimo detalle del vestuario hasta la planta de luces debe ser como el montaje original) está Enrique Inda. Él es el hombre que propició el revival del musical en Chile en la década del 2000, con títulos como «El Hombre de la Mancha» (2009-2015), «My Fair Lady» (2010), «Cabaret» (2010), «La Novicia Rebelde» (2012), «Chicago» (2013) y «Cats» (2014), y que confiesa tener algo de apostador:

“Los productores y empresarios detrás de los espectáculos tenemos algo de jugadores, no se puede trabajar en esto si no asumes el riesgo”, afirma Inda.

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Baayork Lee, Enrique Inda, Luis Villalón.

Cuenta que «A Chorus Line» es un título que quería hace mucho tiempo, pero los derechos no estaban disponibles para Chile. Cuando los consiguió, entre las condiciones figuraba que debía ser dirigida por Baayork. Despejado el tema de la dirección, una de sus preocupaciones fue el canto: “He visto harta danza contemporánea chilena, y me doy cuenta de que hay buenos bailarines. La misma Baayork me dijo que el nivel era bueno. Lo difícil es que canten. Me preocupan los coros de los bailarines, ya que la armonía es muy difícil. Claro que un actor que cante y baile es lo más difícil de encontrar”.

A la audición, realizada a fines de junio, llegaron 300 postulantes. Entre ellos, varias figuras televisivas que no fueron seleccionadas, por lo que entre los intérpretes hay pocos rostros identificables: Felipe Ríos, conocido actor que ha participado en varios musicales chilenos; Christian Ocaranza, recordada figura de «Rojo»; Francisca Walker, actriz de teleseries como «Papá a la Deriva» y «Sres. Papis»; Roberta Cifuentes, hija de la maestra Karen Connolly; María Nadal, primera figura de la compañía de Antonio Gades; Lucas Siqueira, brasileño y primer bailarín de la compañía de Sara Nieto; y Pablo Zamorano, figura de la danza contemporánea chilena.

Inda confía en su equipo y en la experticia  de Baayork, quien supervisa cada uno de los detalles. Ella ha montado la obra en diversos lugares del mundo, además de tener el mérito de haber formado parte del grupo de trabajo cuyas experiencias crearon «A Chorus Line».

RIGOR Y  PASIÓN AL MÁXIMO

Pequeña y chispeante, Baayork Lee dirige el duro training matutino. Su rostro denota su ascendencia china-india. Ante la pregunta de ¿cuánto tiene de sí misma Connie Wong, su personaje en el musical?, responde de inmediato: “Ella soy yo”. Y no demora en agregar que «A Chorus Line» es su vida.

Cuenta, poniéndose las manos en el pecho y el estómago, que decidió viajar a Chile por pura intuición. “No es lo mismo montar la obra en Alemania, donde es una más y no emociona a nadie, que en Chile, donde el género está empezando. Acá es importante presentarla, mostrar cómo se trabaja en Broadway”.

Insiste que el encargo que le hiciera hace décadas su amigo Michael Bennett fue que montara la obra tal cual, sin concesiones de ningún tipo. Por eso, ella elige a los intérpretes, además de revisar iluminación, vestuario, escenografía y el más ínfimo detalle. Sobre la preparación de los chilenos en el género musical, Baayork hace un gesto de más o menos con la mano. “Falta gente que baile, cante y actúe, integralmente, pero vimos mucho potencial. Al final del proceso estarán nivelados”, afirma. Insiste, además, en que “mi nivel es alto, y todos deben llegar o sobrepasarlo. No puede ser menos”.

A los intérpretes les ha sorprendido la intuición de los repositores para asignarles los personajes. “Cada uno de nosotros tiene algo del suyo, es increíble”, cuenta Roberta Cifuentes. Ella, que se confundió y quedó en blanco durante la parte canto en la audición, debe ponerse en la piel de Kristine, una bailarina que no consigue cantar. “Hay mucho de mí en ella, siento que soy yo”, asegura entusiasmada.

Francisca Walker, quien personifica a Val, bailarina que no conseguía ser elegida hasta que se sometió a cirugías estéticas, destaca la capacidad de Baayork Lee para generar compañía: “Siempre está planificando salidas grupales, hace apuestas, promueve la integración. Busca la excelencia y la unión”.

Ambas intérpretes cuentan que Baayork  y Luis no sólo observaron a los candidatos cuando les tocaba bailar o cantar, sino que estaban pendientes de sus actitudes durante la espera. ¿La idea? Que cada uno de los escogidos tuviera sintonía profunda con el personaje que debía encarnar.

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Otro elemento que todos relevan es la intensidad de la preparación que están viviendo. “El nivel de trabajo es impactante, nunca me había tocado trabajar diez horas diarias en una producción. Y si bien lo que estamos haciendo es muy difícil, por el nivel que se persigue, es fácil trabajarlo con Baayork, porque ella tiene todo clarísimo”, comenta Felipe Ríos, conocido actor que estuvo a la cabeza de la escuela de Teatro Musical de Pro Jazz. Él es Zach en «A Chorus Line», el amado-odiado director.

Lo primero que dice Christian Ocaranza es que está seguro de que esta puesta en escena marcará una diferencia en los musicales chilenos, por su nivel de profesionalismo y rigor. “Estar junto a Baayork Lee y Luis Villabón, quienes forman parte del mundo del musical, es una experiencia muy enriquecedora. Ambos manejan a la perfección los tres elementos del género: canto, danza y actuación”. Para él, que debe ponerse en la piel de Mike, bailarín líder del grupo, lo más difícil ha sido la complejidad de la coreografía, su exactitud, y el acondicionamiento físico que debe alcanzar el elenco. “La coreografía tiene grandes dificultades a nivel corporal, con posiciones casi inorgánicas, muy difíciles de lograr”.

Baayork Lee, en tanto, está orgullosa del trabajo de los chilenos y se identifica con su esfuerzo. Ella –que debutó a los cinco años en “El Rey y Yo”, fue compañera de Michael Bennett en la Escuela Superior de Artes Escénicas y estudió becada en la Juilliard School, sabe de qué habla «A Chorus Line» y por qué se ha mantenido vigente tanto tiempo.

“A los intérpretes la pieza les habla de amor, por su carrera, por el show, por el trabajo… de que hay que tener pasión para lograr lo que uno desea”, señala emocionada. E inmediatamente agrega un mensaje para el público: “El montaje hace pensar cuánto amor hay en nuestra vida, cuánto amamos nuestro trabajo, nuestro hogar, cuánta pasión tenemos”.

Comentarios

  • "El mejor regalo que Dios ha dado en su abundancia fue la autonomía de la voluntad", Dante Alighieri (1265- 1321).
  • "No creas todo lo que piensas", Byron Katie (1942), conferencista estadounidense.