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ALAS COMO CUCHILLOS

02/07/18 — POR
Integrante del conjunto vocal Pink Milk, actriz de teatro, directora de obras y musicales, y profesora universitaria de actuación, su vida también tiene espacio para escribir canciones, tocar en vivo y grabar discos. Este otoño, Elvira López arrancó con «Loica», una pieza autoral que la vuelve a situar en la escena del Pop
Por Antonio Voland

Elvira López Alfonso pertenece a una creciente y multifacética escena de actores que hoy están desdoblándose hacia la música. Pero su historia en este doble espacio creativo no es nueva.

El cuento de Marta Brunet «Por qué la loica tiene el pecho rojo» ha sido la primera referencia de esta ave chilena para sucesivas generaciones de niños lectores, incluida, desde luego, Elvira López. Un cazador queda herido en el bosque cuando la escopeta mal cargada con la que se aprestaba a disparar a una loica posada en un roble se revienta y lo hiere. La loica valiente va en su auxilio, llevándole agua y hierbas medicinales, hasta que finalmente lo salva. Entonces la sangre del cazador le marca de rojo el pecho para siempre.

“Yo había escrito varias canciones que estaban inspiradas en vuelos y en pájaros, y una de ellas era «Bandada roja». Me acordaba de ese cuento y de ahí me vino la imagen de la loica, que llama la atención por el rojo entre su plumaje”, dice Elvira López, actriz, profesora, cantante y compositora que está presentando su nuevo disco, justamente titulado «Loica».

“De un momento a otro comencé a tener experiencias y apariciones de loicas frente a mí, como nunca me había pasado: una loica que casi se choca contra mi auto, dos loicas apareándose en el Cerro Blanco. Todo se fue hacia ese lado. Fue una inspiración”, recuerda. De todo el repertorio del disco, que se grabó principalmente en el subterráneo de un antiguo edificio de la comuna de Ñuñoa con Patricio Cáceres como productor y la colaboración de músicos como Javier Barría, Camilo Salinas o Ángela Acuña, la canción «Loica valiente» fue la última que se escribió. “Fue como decirle: finalmente lograste aparecer”, dice López. Se trata del segundo trabajo discográfico después de un debut como cantautora hace cinco años con «Norte», lo que sitúa a López en una creciente y multifacética escena de actores que hoy están desdoblándose hacia la música. Pero su historia en este doble espacio creativo no es nueva.

DE LA BOITE AL CLUB

Elvira López Alfonso tuvo su estreno en el teatro hace veinte años (no confundir con la actriz de teleseries Elvira López Morales). Recién salida de la Universidad Católica se integró al elenco de «Sebastopol», obra dirigida por Ramón Griffero en el Teatro Cariola. Por entonces ya estaba probando en el canto, con sus compañeras Gabriela Aguilera y Gala Fernández. Las tres aprendían gospel y spirituals con la soprano Magdalena Amenábar. Las tres montarían poco después un elenco de ‘cantactrices’ que se llamaría Pink Milk.

“El término existe, no es una invención de ahora. Yo lo conocía desde el italiano, cantatrice. Para mí era una necesidad, el teatro y la música, y por eso las tres nos lanzamos con Pink Milk”, define. Durante un primer período, iniciado en 2001, Pink Milk realizó una serie de conciertos con repertorios basados en los conjuntos femeninos estadounidenses de entreguerras y posguera (las Andrew Sisters, las Boswell Sisters o las McGuire Sisters), acompañadas por un trío de boite con músicos que también habían estado vinculados al teatro: Cuti Aste (piano), Cristián Espiñeira (contrabajo) y Gonzalo Henríquez (percusiones).

 

“En el 2001 sacábamos las canciones de los casets, tal como sonaban no más. Era puro oído, sin ninguna guía. Me acuerdo de un gringo que se reía de nosotras, con vestuarios elaborados e interpretando a estas mujeres (Peggy, Kate y Maggy), pero sin decir nada de nada. Después hicimos las traducciones y cantamos en castellano”, recuerda. En uno de sus conciertos se encontraba entre el público la mexicana Julieta Venegas. “Ella decía que había quedado muy inspirada con el show, la puesta en escena y el color rosado. Poco después salió su disco «Sí», que era todo rosado”.

En 2015, Pink Milk publicó el disco «¿Te debo de amar?», a partir de una investigación de partituras de canciones femeninas provenientes del Archivo de Música Popular de la Universidad Católica, y participó en espectáculos y conciertos teatrales, como «Días de radio», que organizó el musicólogo Juan Pablo González.

Pink Milk MILA ERCOLI

Pero en un lapso intermedio, Elvira López formó otro grupo de Rock y Pop con actores: Bobo.

“Yo me imaginaba un híbrido musical-actoral, algo más circense y teatral que puramente pop. Pero se fue dirigiendo hacia el Pop de manera inevitable. Estaban los actores Felipe Hurtado (batería) y Matías Oviedo (bajo). Con ellos hicimos el disco «Piloto de prueba» (2008). Tuvo poca vida”, recuerda.

VUELOS POR CIENTOS

En paralelo a su trabajo como profesora de voz, canto y actuación, tanto en la U. Católica como en la U. Finisterrae, Elvira López trabaja en «Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar», dramaturgia obtenida del libro homónimo de Luis Sepúlveda, que tiene temporada en el GAM. Además, está en la dirección del musical «Condicional», con música de Pablo Ilabaca (ex Chancho en Piedra), y de la obra «En la luna», de Vicente Huidobro.

 

Pero el estreno del autobiográfico «Loica» –que para ella viene a representar un poder femenino de sabidurías– la vuelve a ubicar en los escenarios como cantante y compositora. “Siento que hay una evolución con lo que hice cinco años antes en «Norte». Se mantienen muchos de los elementos que son teatrales, el sentido del humor o los tintes de melodramatismo, pero se ha superado a nivel musical. Es más equilibrado en ese sentido”.

 

Una de sus particularidades, de paso, es la diversidad. Las canciones tienen tanta vida propia en relación unas con otras que incluso esas identidades quedan representadas en la portada del disco, con el collage de nueve obras creado por el artista Pablo Cáceres. Cada pieza está inspirada en una de las canciones. Sonoramente, el repertorio se explaya, con guitarras, pianos y baterías, pero también con contrabajo, cello, trombones, acordeón, cuatro y un entramado de voces nítido, con los arreglos de Javier Barría.

–Es un disco cuyas canciones además tienen muchísimo texto. “Debo decir que lo recargado es una tendencia mía en general. Las puestas en escena son recargadas, la interpretación, la música. Hay muchas capas ahí y creo que todo eso viene del tipo de teatro en que me muevo. Y las letras, por supuesto, también están recargadas. Siempre estoy escribiendo, lo que hace muy barroco todo el conjunto. Aunque no se crea, aquí intenté vaciar todo eso. Quería que «Loica» fuera un disco más romántico y menos tortuoso que el anterior. El desafío futuro será ese: vaciar los textos, cada vez menos. Seguir vaciando hasta llegar a la nada misma”.

Comentarios

  • “El grado de certeza con que nuestros mapas mentales describen el territorio no altera su existencia”, S. Covey (1932 - 2012), profesor estadounidense.
  • "Ríe y el mundo reirá contigo, ronca y dormirás solo", Anthony Burgess (1917 - 1993), escritor y compositor inglés.