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FAMILIA BOMBO TRÍO

27/12/17 — POR

LA BATERÍA CHILENA

Por Antonio Voland.

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Se llama Miguel Sepúlveda y es uno de los chinchineros históricos, integrante de una de las familias de la tradición. Antes de abrazar el oficio de la percusión y la danza trabajó como payaso, como el Tony Rasputín, nombre que queda inmortalizado en la propia «Tony Rasputín». La canción narra esa historia perdida en los tiempos, cuando Sepúlveda iba de aquí para allá, conociendo a otros artistas callejeros, vendedores ambulantes, lustrabotas y maniseros. Y es una de la extensa serie de relatos de tipo juglaresco contenidos en el disco «Tambor a cuestas», de Familia Bombo Trío, canciones que cuentan la historia de un siglo del chinchín. Integrado por un elenco de chinchineros que se acompañan por guitarras, acordeón y contrabajo, el grupo es uno de los nuevos proyectos musicales alrededor de esa máquina de percusión imparable –que utiliza bombo, platillo y triángulo incorporado a la espalda–, definida por los entendidos como “la auténtica batería chilena”: no existe nada igual en el resto del mundo. La tradición es señera y le pertenece a las familias de cultores, los Lizana, los Castillo, los Toledo, los Saavedra, los Sepúlveda, pero hoy está, tal como define aquí Familia Bombo Trío, en franca evolución.

Comentarios

  • "Si me dan lo que quiero soy mansito como un cordero", refrán popular.
  • “No veo a ningún Dios aquí arriba”, Yuri Gagarin (1934-1968), hablando desde la órbita terrestre.