Parra y Hernández, antologías esenciales

26/11/17 — POR

Por Jessica Atal.

Dos antologías esenciales dentro de la biblioteca personal, si no se tiene la obra completa de estos autores, son las recientemente aparecidas «El último apaga la luz, Obra Selecta», de Nicanor Parra, a cargo de Matías Rivas; y «No hay extensión más grande que mi herida», de Miguel Hernández, con selección, prólogo y notas de Rafael Rubio.

En el último concierto de U2 en Santiago, The Joshua Tree Tour, Bono hizo un homenaje a importantes personajes y artistas vinculados a la lucha por los derechos humanos. Entre los chilenos, mencionó a Violeta Parra (cantó parte de «Gracias a la vida»), Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Víctor Jara y Nicanor Parra (1914), el poeta que este año cumplió 103 años sin recibir aún el Nobel. ¿Morirá siendo el eterno candidato? ¿O pensarán que vivirá cien años más? La escritora eslovena Kätlin Kaldmaa dejó recién Chile diciendo que iba a regresar algún día para ir a Las Cruces, tocar la puerta de la casa de Nicanor y decirle “Hola, sólo quería conocerte”, con esa dulce ingenuidad, como si el antipoeta fuera a esperar su regreso. ¿Quién no ve la urgencia cuando se trata de conocer o reconocer a Parra? Es verdad que ha recibido varios premios, pero también es verdad que no es un poeta al que se le va la vida en eso. De todas maneras, este volumen de 460 páginas recorre su obra esencial y es una buena manera de homenajearlo. Comienza con «Poemas y Antipoemas» (1954), que lo ubicó inmediatamente en la post vanguardia literaria al acercarse a la poesía y liberarla de la seriedad tirante, desacralizándola. La antipoesía se instaló, así, como un torrente irreverente de voces, emociones, cantos, gritos, risas, que hablan desde la ironía, el humor, el sarcasmo, el placer o la negación. Absolutamente toda la realidad cabe en la lírica parreana, porque esa realidad, que rompe con lo establecido y surge natural como el agua o la semilla, es su poesía. Se incluyen completas en esta antología «La cueca larga», «Sermones y prédicas del Cristo del Elqui», «Hojas de Parra», entre otras obras. Parra marca un antes y un después en la poesía. Como lo hizo Walt Whitman. O Arthur Rimbaud. No se puede pasar por la vida sin leerlo desde principio a fin.

Miguel Hernández (1910-1942), al contrario de Parra, fue un poeta que murió demasiado joven. A los 31 años. Sorprende todo lo que escribió en su corta vida, involucrado hasta los huesos en la lucha social y política. Son tres los poetas que escribieron durante el horror de la Guerra Civil Española: Rafael Alberti, Federico García Lorca y Miguel Hernández. Plasmando el dolor y la miseria, la poesía militante y combativa de Hernández está ligada a la condición humana, a su finitud, a su desgracia. Héroe de guerra, mártir, condenado, su voz grita muerte, pérdida y encierro. La guerra, claro, lo cubre todo y su poesía es trágica y rebelde. En este sentido, es una viva memoria de las atrocidades de tiempos apocalípticos. Sin embargo, es la pérdida, tal vez, el tema más penoso en Hernández, pues no sólo perdió a su mejor amigo, sino a uno de sus hijos, que murió mientras él estaba en la cárcel, no dejando espacio más que al abismo y tres heridas: “la del amor/la de la muerte/la de la vida”. Hernández murió en una de las últimas prisiones a la que había sido trasladado, enfermo. Cayó como cayó España, “más humillado que bello”, sobrándole corazón, pero escribiendo con la fuerza de un animal cuando lucha por sobrevivir. La antología poética «No hay extensión más grande que mi herida» es un libro de cuidadosa factura, que viene a recordarnos una poesía que se escribe como se respira, con esa necesidad primaria de expresión que llevan los “cuerpos que nacen vencidos”.

 

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Lumen Santiago, 2017. 460 páginas

 

9789568856533

Editorial UV Buenos Aires, 2017. 389 páginas.

 

Comentarios

  • "La duda es el origen de la sabiduría", Rene Descartes (1596- 1650), filósofo francés.
  • “Me gusta que el flequillo me cubra los ojos: eso me ayuda a tapar las cosas que no quiero ver”, Raquel J. Palacio, escritora estadounidense.