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Patricia Vargas «VUELO VERTICAL»

16/04/18 — POR

Museo de Artes Visuales, MAVI. José Victorino Lastarria 307. Teléfono: 22664-9337. Hasta el 27 de mayo.

Por Ignacio Szmulewicz R.

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Dibujo en técnica mixta. 2012 – 2016. © JORGE BRANTMAYER

Patricia Vargas es una de las mejores sorpresas de este inicio de año. Silenciosa, discreta y recatada, su muestra «Vuelo vertical» se entronca sin ningún prejuicio con una de las tradiciones pictóricas más relevantes de nuestra historia del arte local. Antes que rupturista avant la lettre, esta pintora abraza con ternura y con una medida cuota de aventura el pulso de la manchística criolla (de Juan Francisco González, Burchard, Cristi, Couve a Babarovic-Gumucio).

Su obra, desconocida por completo para el gran público, parece hundir sus raíces por fuera de las tendencias más actuales: carece de todo el sarcasmo, la ironía y las buenas costumbres políticas de sus contemporáneos, para entregarse del todo a un arte fugaz y contemplativo. Paletas suaves, aguadas ligeras, líneas finas pero certeras, todo en su lenguaje se acerca a una delicadeza inusual en un mundo de filtros en alta definición.

Lo mejor de todo esto es que las pinturas y dibujos reunidos en los dos pisos superiores del Museo de Artes Visuales manifiestan una clara tensión con el aceleramiento progresivo del mundo actual. Los arcaicos tiempos de la pintura, tanto en términos de su hechura como de su contemplación, son ventanas a un mundo en proceso de extinción.

Ahora bien, lo que se extingue no es necesariamente una materia, el óleo, ni tampoco una técnica, el proceso pictórico, sino que una manera de representar la realidad. El conjunto reunido en el nivel principal contiene una infinita variedad de ninfas de la temprana edad en las más insólitas posiciones y vistas; insólitas a los ojos de quienes arribaron a la madurez de la vida. La serie completa, de medio formato, busca capturar la anatomía de la niñez en su estado más dulce.

¿Quién puede olvidar la flexibilidad humana en tiempos de jugueteos infinitos? Los tiernos felinos y los fieles cachorros se convierten en encarnaciones de las muñecas de trapo. Su musculatura debe vencer a la llamada opresora de los infantes que ven en ellos extensiones de su imaginación primaria. El visitante del barrio Lastarria podrá ser devuelto sin traba al tiempo del aburrimiento creativo –como decía Roberto Merino–; una época donde la espera entre las labores diarias constituía el origen de mundos repletos de seres con cualidades anti-gravitacionales (Tintoretto).

Del mismo modo, la autora emprende un camino similar con los desgastes de la vejez en una serie de dibujos in situ, bocetos del proceso de descomposición mental y física que aqueja a toda la humanidad. Mientras que la actual sociedad se enfrenta con tesón a tal sino, la pintura construye un archivo gráfico del paso del tiempo. Para muchos, el enigma que une a la vejez con la infancia se entiende por su particular comprensión del tiempo como unión sin barreras de un pasado nebuloso, un presente nimio y futuro demasiado incierto.

El Museo de Artes Visuales de la Plaza Mulato Gil se ha consolidado como un espacio con una cartelera de espléndida calidad, constantemente a la saga de piezas olvidadas de nuestra olvidadiza historia del arte. Patricia Vargas se suma a la larga lista de recobrados (Egenau, Gacitúa, Yrarrázabal, Cruz) a los que debemos prestar la mayor de las atenciones.

Comentarios

  • "La duda es el origen de la sabiduría", Rene Descartes (1596- 1650), filósofo francés.
  • “La arquitectura es la ordenación de la luz; la escultura es el juego de la luz”, Antoni Gaudí (1852 - 1926)