Territorio expandido más allá de toda frontera

14/06/17 — POR
Realizamos un recorrido por las nuevas voces de la poesía contemporánea palestina, que están escribiendo, quizás no ya para salvar un pueblo, un país, sino para salvarse ellos mismos, para no sentirse derrotados. Ilustración: Rodrigo Díaz.

Palestina es otra manera de decir patria y, a la vez, la pérdida de esa patria. Palestina es sinónimo de un mapa que ya no existe. Es sinónimo de dolor, injusticia, desgarro, confiscación, ocupación, violencia, guerra, muerte. Mahmoud Darwish, uno de los grandes poetas del movimiento de resistencia palestino, comprendía la poesía como la manera más eficaz de afirmar la identidad bajo el tortuoso camino de la opresión. En palabras de la poeta palestina norteamericana Naomi Shihab Nye, Darwish “es el respiro esencial del pueblo palestino, el testigo elocuente del exilio y la pertenencia”.

Pero, a pesar de la progresiva opresión, esa mirada ha evolucionado. Los factores incidentes son varios: el escepticismo frente al mundo actual, la desilusión ante los procesos de paz, la falta de esperanza en los sistemas políticos, entre otros. Como resume Ibtisam Barakat, la poesía palestina contemporánea refleja “los muchos lugares, mentalidades, geografías y luchas que tienen lugar simultáneamente”. Hoy, los palestinos ocupan tantos espacios como las voces y las percepciones que existen del ahora, del ayer y del mañana.

La herida del exilio es eterna. No sana. El origen fue el mismo. Palestina. Pero el éxodo masivo ha llevado a los palestinos a tomar caminos muy diferentes. Se han despojado, en su mayoría, de una sola bandera nacionalista, para aferrarse a la única bandera posible: una intimista, desafiante, a veces brutalmente cínica, pero siempre valiente, honesta, fuerte y propia.

A continuación, realizamos un recorrido por algunas de las nuevas voces palestinas que están escribiendo, quizás ya no para salvar un pueblo, un país, sino para salvarse ellos mismos, para no sentirse derrotados, como afirma Tarik Hamdan.

Naomi Shihab Nye

(St. Louis, 1952).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Naomi-Shihab-Nye

“Estamos benditos y condenados al mismo tiempo”, escribe Naomi en la introducción de «19 Varietes of Gazelle», obra finalista del National Book Award. En verso libre, en estilo simple y amistoso, ha escrito sobre cómo es ser árabe y americana al mismo tiempo. Ha escrito sobre Jerusalén, Cisjordania y la familia. Ha escrito sobre cómo a un hombre, sin razón, los soldados lo golpean en su casa, frente a sus hijos y se lo llevan, dejando a los niños encerrados, llorando asustados por el padre que han perdido. A la vez, escribe sobre pequeñas cosas que conforman “la pequeña vida” con una dulzura que permanentemente permea los sentidos.

 

Ghassan Zaqtan

(Beit Jala, 1954).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Ghassan-Zaqtan

Poeta, novelista y escritor. Ha vivido en Jordania (donde obtuvo su grado de profesor), Beirut, Damasco y Túnez. Su libro  «Like a Straw Bird it Follows» ganó el Premio de Poesía Griffin 2013. Ese mismo año, su nombre se escuchó por primera vez en la lista de los postulados para el Nobel. En la línea de Darwish, Zaqtan escribe sobre el exilio y la tragedia del pueblo palestino, convirtiendo el cuerpo humano en símbolo de la ocupación, receptor de las marcas que van dejando esos “escultores expertos” de la masacre, esa historia que conlleva un “fin ciego e inevitable”.

 

Lisa Majaj

(Iowa, 1960).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Lisa-Majaj

De padre palestino y madre estadounidense, creció en Jordania y vivió el exilio en todas sus dimensiones. Después de la Guerra de 1967, no fue posible regresar a Palestina. Desde el inicio de la primera Intifada en 1988 y la paralela muerte de su padre, se fusionan lo personal y lo político. Comienza a escribir “directamente sobre Palestina”, explica Lisa, en una poesía en verso libre, “lírica e intuitiva”. Su libro «Geographies of Light» (2009) ganó el Del Sol Press Poetry Prize.

Ibtisam Barakat

(Beit Hanina, 1963).

83_Literatura_PoesiaPalestina_IbtisamBarakat

Escritora y educadora. Vive en Estados Unidos desde 1986. Su libro, «Saboreando el cielo: una infancia palestina» (2007), ganó, entre otros, el Premio al Mejor Libro de No Ficción para Niños y Jóvenes otorgado por la Asociación Internacional de Lectura.

Poco fue lo que tuvo en su niñez donde aferrarse. Por eso hizo suyo el lenguaje en todos los sentidos. “Ese mío –explica– está lleno de capas de memoria, historia, creación y sorpresas”. Después de vivir el exilio busca, en cada palabra que escribe, “darle un abrazo de vida, de libertad y sanación a Palestina”. Es su manera de permanecer junto a su tierra y, a la vez, de que su tierra permanezca cercana.

Carol Sansour

(Jerusalén, 1972).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Carol-Sansour

 

Debido a la actividad de su padre, viajó de niña por casi todas las comunidades palestinas. Esta temprana exposición formó su identidad y su entendimiento frente a una Palestina diversa. Carol es una poeta que “trata de comprometerse y a la vez desafiar aquello que la rodea”. Cree en la necesidad de trabajar con el lenguaje vivo, de romper estereotipos y de hablar de la condición humana en su forma más básica, en una plataforma “postnacionalista, postreligiosa y postgénero”, explica. Fluctuando entre el verso libre, fragmentado y la prosa poética, «Time of the Apricots», su primer libro, aborda con nostalgia el exilio y la tierra originaria así como la no pertenencia, en una atmósfera envuelta por el “dulce sentimiento de la desesperación”.

Hajer Almosleh

(Arabia Saudita, 1967).

83_Literatura_PoesiaPalestina_HajerAlmosleh

Llegaron a Arabia Saudita arrancando de la Guerra de los Seis Días. “El pasado, el presente y el futuro de mi familia se conectan en mi nombre: Hajer es un derivado del verbo inmigrar”, explica la poeta. “Cada palabra que respiro, escribo o aborto está imbuida por el sentimiento del no hogar”, agrega Almosleh, quien antes de saber escribir ya cantaba sus propias rimas bajo la mesa de la cocina. Su poesía se erige como una manera de escapar y combatir conceptos tan arraigados en el mundo árabe como “vergüenza”, “haram” y modestia. “Los odio y condeno absolutamente”, afirma Hajer, en su anhelo de cambio, de grito, de decir basta, de romper y arreglar a través de la lírica.

Suheir Hammad

(Amman, 1973).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Suheir-Hammad

Hija de refugiados palestinos, llegó a Nueva York a los 5 años. Influenciada por la escena del hip hop, después del 9/11, escribió «First Writing Since (Poem on Crisis of Terror)», un poema impactante y conmovedor por su manera de describir lo que significa ser árabe y musulmana en Nueva York. Su poesía del despojo hace referencia a su identidad palestina, a las sombras que se llevan dentro, a la muerte de los niños, a la enfermedad y a la guerra, al ardiente dolor. Tremendamente rítmica, aborda también el ser mujer, con fuerza y desenfado, y se erige como un conmovedor grito por la paz y el amor frente a una sola humanidad.

Nathalie Handal

(Haití, 1969).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Nathalie-Handal

Su familia es de Belén. Creció entre América Latina, Europa y el mundo árabe. Hoy vive entre París y Nueva York. Profesora de la Universidad de Columbia, es autora de varios libros, entre ellos «The Republics», ganador del Virginia Faulkner Award for Excellence in Writing y el Arab American Book Award; y «Love and Strange Horses», ganador de la Gold Medal Independent Publisher Book Award. Como expresa el Premio Pulitzer Yusef Kumunyakaa, “esta voz cosmopolita pertenece a la familia humana”.

Con asombrosa fuerza, Handal traspasa fronteras y construye una arquitectura que resiste estructuras de poder e injusticia, dando voz a las ruinas, a la eterna herida del exilio. Lo que hace soportable la pérdida, es el amor, un tema que empapa la poesía de Nathalie. “El regreso es una ilusión, pero a través de la poesía he podido reconstruir mi ciudad destruida, mi país perdido, mi familia, mis recuerdos, mi corazón y mi regreso. Ese es el poder de la imaginación y de la palabra”.

Anas Alaili

(Qalqilya, Palestina, 1975).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Anas-Alaili

«Con una leve diferencia», su primer libro, fue traducido al francés y ganó el Journées Brautigan Award 2012. En una primera etapa, su poesía reflejaba la preocupación por su país, pero ha evolucionado a un concepto introvertido, creando un diálogo más cauteloso con el mundo: “Este diálogo está lleno de contradicciones debido a las diferentes experiencias por las que he pasado”. En palabras del crítico y poeta Bernard Noël, los poemas de Alaili son “espontáneos y simples; la realidad es transformada y recreada en un tono irónico”. Anas vive actualmente en Lyon. El exilio, afirma, “no es un lugar definido. Está aquí, en otro lugar y en todas partes”.

Fatena Al-Gurra

(Gaza, 1976).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Fatena-Al-Gurra

Activista por la independencia de Palestina y defensora de los derechos de la mujer, es autora de «Excepto yo», obra que indaga en la función del lenguaje como grito de rebelión sin renunciar a la belleza ni al poder de incursión en “los siete sentidos femeninos”.

La poesía es un ritmo salvaje que habla del silencio, la distancia, el amor y el exilio. Esta “hija de la virtud y el ocio/ hija de la pureza y el vicio/ hija de la negrura y la blancura”, se distingue por la danza sensual de sus versos y su manera de traspasar límites en el juego que establece con la forma entre “la maldición y derramar amor en labios de reclamo”.

Najwan Darwish

(Jerusalén, 1978).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Najwan-Darwish

Sin tener parentesco alguno con Mahmoud Darwish, Najwan se erige como una de las voces más importantes de la literatura palestina contemporánea. Poeta, editor y crítico literario, su poesía es una nueva forma de denuncia política que se apoya en la confrontación directa; algo así como una cachetada te sacude de encima todo concepto preconcebido sobre la manera de enfrentar la existencia y la nada, pues va mucho más allá, cuestionando hasta lo incuestionable, con una pasión, ironía y profundidad que calan hasta la médula de los huesos. Traducidos a más de veinte idiomas, entre sus mejores libros figuran «Nothing Else to Lose», «The Electric Intifada» y «Fabrications».

 Nasr Jamil

(Khan Yunis, 1979).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Nasr-Jamil

Originario del sur de la franja de Gaza, Nasr es hijo de la primera Intifada palestina. En el corazón de su escritura brilla la pasión de aquel tiempo, cuando la vida se trataba de perseguir a un enemigo y tirarle piedras. Su escritura, que apareció en los años de Educación Media, es consecuencia de la resistencia palestina y refleja ese ritmo de los niños, tropezando, intentando sobrevivir bajo condiciones miserables, a veces incluso desapareciendo en un país azotado por la guerra y la muerte.

Nasr, quien vive entre Noruega y Marrakech, explica que su poesía es bastante autobiográfica, alejada del escándalo y de lo documental.

 Asma’a Azaizeh

(Palestina, 1985).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Asma’a-Azaizeh

Nació en un pequeño pueblo de Galilea. En 2006 se graduó con un BA en literatura inglesa y periodismo en la Universidad de Haifa. Ha trabajado como periodista desde 2004 y hoy conduce un programa en la televisión palestina sobre arte y cultura. Ganadora del AM Qattan Foundation’s Young Writer Award 2010, «Liwa», su primer libro, se publicó en 2011. Si bien escribe en árabe, hasido traducida a diversos idiomas. “La guerra me preocupa. Pero me da vergüenza escribir sobre ella”, es el comienzo de su poema «Do not believe me if I talked to you of war».

Hind Shoufani

(Líbano, 1978).

83_Literatura_PoesiaPalestina_HindShoufani

Escritora y cineasta, es autora de «More Light than Death could Bear» e «Inkstains on the Edge of Light». Escribe sobre el amor no correspondido, con un romanticismo que tiene olas de furia y lujuria. Su poesía es también una manera de “reclasificar la historia, de empezar de nuevo”, explica, y significa una lucha personal frente a términos como “pérdida”, “hogar” y lugares como Palestina, Beirut y Dubai. Se fascina, dice, con la idea de aceptar la muerte, con la veracidad de la memoria, del luto y de lo físico del lenguaje.

Tarik Hamdan

(Amman, 1984).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Tarik-Hamdan

Nació en Jordania, donde sus padres habían sido expulsados por la ocupación israelí. El sentimiento de haber perdido su tierra y toda su vida no lo abandonará jamás, explica. Y por eso escribe: “Para defenderme de no sentirme derrotado. Dejar de escribir significaría reconocer la derrota frente a un mundo al que no le importas mucho y tampoco le importa la idea de humanidad”. Su poesía, escrita en prosa poética, se enfoca en la vida diaria, en las cosas simples y rutinarias a las que no se les presta mucha atención. Pero “todas esas cosas simples pueden responder las más fundamentales y complicadas preguntas”.

Samar Abdel Jabar

(Kuwait, 1985)

83_Literatura_PoesiaPalestina_Samar

 

Nunca ha estado en Palestina debido a su “documento de viaje para refugiados palestinos”, que no le permite la entrada. Ha conocido su patria a través de las historias de su abuelo. “Él fue mi única conexión real con esa tierra. Me transmitió el amor, la pena, el dolor y la nostalgia”.  El sentimiento de “no pertenencia” ha afectado su poesía, reconoce. Su estilo es también simple y tiene influencias de la poesía estadounidense contemporánea,  y del haikú y el tanka japoneses.

 

 Farah Chamma

(Dubai, 1994).

83_Literatura_PoesiaPalestina_Farah-Chamma

Esta joven poeta está dando que hablar. Estudia leyes y ciencias políticas en la Paris-Sorbonne University de Abu Dabi. Los poemas que ha escrito hasta ahora muestran una actitud desafiante y escéptica frente a las fronteras, incluso aquellas del idioma. Escribe en árabe, inglés y francés. Su poesía hablada cuestiona esa identidad árabe que significa llevar adentro las mismas bombas, los asentamientos y la guerra que la amenaza, esa identidad que no la deja, finalmente, ser lo que es, ser palestina. No se encuentra a sí misma, escribe, porque ella también ha sido colonizada.

Sus poemas «I am no Palestinian» y «How Must I Believe» son un grito profundo por la independencia del ser y un cuestionamiento brutal a todo sistema y credo.

Comentarios

  • “Conquistar sin riesgo, es triunfar sin gloria”, Pierre Corneille (1606-1684), dramaturgo francés.
  • "La perfección mata, la sabiduría comete un error cada día", Anónimo.