, ,

LOS MUSICALES SE TOMAN LA CARTELERA

29/06/18 — POR

En lo que queda del año, son siete las producciones de gran o pequeño formato que se inscriben en el género. ¿La novedad? El estreno de obras made in Chile.

Por Marietta Santi.

«Mamma Mía!» marcó todo un récord de 35 funciones vendidas. TOMISLAV OSTOIC R.

Si bien el género musical volvió a la cartelera chilena hace casi una década (después de años de sequía) con la versión de «El hombre de la Mancha» producida por Enrique Inda, la verdad es que su conexión con el público chileno actual ha sido lenta. Atrás quedaron los llenos totales que el Teatro Casino Las Vegas logró en los años 70 y 80 con títulos como «El violinista en el tejado» (1978), «El diluvio que viene», «El hombre de la mancha» (ambos de 1979) y «Amor sin barreras» (1980). Misteriosamente, el género decayó y sólo fue revivido en esporádicas producciones del tipo recital o cantata.

Pasaron muchos años hasta que en 2009 Inda estrenó una nueva versión del musical que alguna vez protagonizó Alicia Quiroga, en la piel de Dulcinea, y luego siguió con «La novicia rebelde», «Cabaret», «Chicago», «Cats» y «A Chorus Line». La temporada pasada surgió la productora de Luis Fierro con el estreno de «Annie», y ahora celebra el récord de 35 funciones vendidas con «Mamma Mia!». En 2017 también se presentó una buena versión de «Fiebre de sábado por la noche», producida por el bailarín Ángel Torrez. Pero el lento camino recorrido hasta ahora vivirá una explosión el segundo semestre de 2018: siete obras musicales en el formato clásico, y en el más reciente formato de recital saldrán a conquistar a distintos segmentos de espectadores que empiezan a disfrutar de la alternativa. Una octava producción, que iba a dirigir Herval Abreu, está en stand by y busca director.

Entre los estrenos hay tres que apostarán por la creación netamente chilena, corriendo el riesgo de alejarse de los clásicos y de las bandas sonoras conocidas. Ellos son «Condicional», gran producción con que el Teatro Universidad Católica celebrará 75 años; «El año en que nos volvimos todos locos», de Marco Antonio de la Parra, y que inaugura la compañía residente de  Teatro Musical del Teatro Nescafé de las Artes, y el rescate de «¡Esta señorita Trini!», el primer musical chileno, estrenado en 1958 y firmado por Luis Alberto Heiremans y Carmen Barros. Ella y el productor Enrique Inda, responsable del revival de los musicales en Chile en la década pasada, están detrás de la nueva propuesta.

Ahora, y hasta el 26 de junio, se presenta en el Teatro Nescafé de las Artes «John, el último día de Lennon», otra entrega de Cultura Capital, productora que inició en Chile el formato teatro-recital con obras como «Piaf», «Paul & John», «Mercury», «Sinatra» y «Bowie». La clave de estas puestas en escena son las canciones “oreja” y las buenas interpretaciones de un elenco pequeño. En este montaje, que repasa el último día de Lennon, al ex Beatle lo caracteriza Gabriel Urzúa, premiado como Mejor Actor 2017 por el Círculo de Críticos de Arte de Chile.

La misma productora tiene a cargo «Morir de amor», melodrama musical que debutará en agosto en el mismo teatro, donde Los Contadores Auditores ( Juan Andrés Rivera y Felipe Olivares) recorrerán el cancionero popular latinoamericano de los años 80 y 90. En el equipo de actores se repite Urzúa y se suma Gabriel Cañas, quien tuvo gran éxito en el rol de Freddie Mercury en la pieza homónima.

Pese a lo que puede apreciarse a primera vista, Inda no comparte el optimismo que se desprende de la coincidencia de tantos estrenos ligados a la música: “Tengo las estadísticas de asistencia de público a varios musicales, más de 10, y su público es bastante segmentado. No es un género popular, hay gente muy reacia al musical. Muchos lo ven como un género menor comparado a una ópera, aunque lleve más público. El segmento que asiste a uno y otra no es el mismo”, apunta. En la misma línea, señala que Chile es de los pocos países de América Latina donde escasean los musicales. “Estamos muy atrasados en eso, salvo el intento de José Aravena con el Teatro Casino Las Vegas, en los años 70 y 80. Pese a lo anterior, seguiré haciendo musicales, porque me gustan y me motiva insistir hasta lograr un público”.

El Teatro Nescafé de las Artes sorprende con el anuncio de su compañía residente de Teatro Musical, a cargo de Maitén Montenegro.

 

HECHO EN CHILE 
 
Una gran sorpresa dio en marzo el Teatro Nescafé de las Artes con el anuncio de su compañía residente de Teatro Musical, dirigida por Maitén Montenegro y que se suma a la de ballet, que dirige Sara Nieto. Su primera entrega será la obra «El año en que nos volvimos todos locos», de Marco Antonio de la Parra, que se estrenará en noviembre próximo.
Irene González, directora del teatro ubicado en Providencia, señala que la primera razón para lanzarse en esta aventura es la presencia de la show-woman chilena: “El respeto profundo a su trayectoria nos hace confiar en lo que juntos podemos lograr. Luego, el espíritu incansable que nos mueve de crear nuevos espacios para los artistas nacionales. El mismo que nos movió a crear el Ballet Teatro Nescafé de las Artes. Para nosotros es un bello desafío y para Maitén una ventana inmensa que se abrió para llevar a cabo un sueño largamente anhelado”. Ella está convencida de que hay capital humano para asumir el desafío, ya que “existe desde hace algunos años la ‘industria’ de los musicales en Chile. Con altos y bajos, aciertos y desaciertos, pero con una cantidad de montajes considerables, lo que permite contar con artistas fogueados en este arte”.
Sobre la temática chilena, piensa que es necesario poner a disposición del público montajes que lo identifiquen. “Obras que hablen de nosotros, de nuestros jóvenes y viejos, de nuestras alegrías y tristezas. De nuestros éxitos y fracasos, de nuestra historia. Reflexionar sobre nosotros y sobre nuestra sociedad nos ayuda en la construcción de identidad”, afirma .
Con el mismo espíritu, el Teatro de la UC se arriesgará a celebrar sus 75 años en octubre de este año con «Condicional», musical hecho a la medida. Andrés Kalawsky, director del teatro, señala que querían hacer una obra que tuviera un ánimo celebratorio y, además, recordar que uno de sus muchos hitos fue el estreno de «La pérgola de las flores»: “Esa obra cambió el teatro en Chile. No aspiramos a tanto, pero queremos hacer algo parecido en el sentido de contar una historia grande, con música y baile. Los musicales que se hacen en Chile, y es razonable, son reestrenos o se usa música y personajes que la gente ya conoce. La idea es entregar canciones e historias nuevas, para enriquecer nuestra vida imaginaria”.
La directora de «Condicional», la actriz y cantante Elvira López (integrante fundadora de Pink Milk) cuenta que la historia, escrita por Álvaro Díaz y con música de Pablo Ilabaca (ambos de «31 Minutos»), narra la historia de un estudiante que está condicional en el colegio. “Hay una historia de amor, pero lo que cruza todo es un cues tionamiento a las estructuras de la educación. El personaje principal enfrenta circunstancias que se vuelven inmanejables, hasta llegar a la toma del colegio. También se habla de la educación artística, para qué enseñamos arte y su rol en la formación de las personas”.
Con esta obra se retomarán los grandes montajes que antaño producía el teatro. Habrá músicos en escena y 15 a 18 intérpretes, entre ellos estudiantes de teatro de la UC que participarán como ensemble (cuerpo de baile y coro). Las coreografías estarán a cargo del bailarín y coreógrafo José Luis Vidal. 
 
En términos de estilo musical, la tonalidad es rock acústico que, según López, combina a la perfección con la melancolía que generan los temas tratados. Para la actriz, dirigir esta puesta en escena es un tremendo desafío en todo sentido: “Estamos reaprendiendo a hacer musicales, desde la producción hasta la dirección. Claro que mezclar música con teatro siempre ha sido mi rollo, y ahora se dan todas las condiciones para que me pueda poner a jugar y a crear”.

La taquillera pieza española «La llamada» se estrena en octubre.

 

TAQUILLAZO ESPAÑOL
En octubre, Marcos Alvo, cabeza de The Cow Company, se arriesgará con la producción de musicales luego de traer a Chile los últimos títulos del teatro contemporáneo. Obras como «El padre», «Pulmones», «Rojo», «Le Prénom», «Un dios salvaje» y «Nuestras mujeres», se cuentan entre la veintena de obras cuyos derechos ha comprado.
Para el debut en el género, Alvo escogió «La llamada», taquillera pieza española estrenada en 2013 y que ya fue llevada al cine. La trama muestra a dos chicas castigadas en un campamento a cargo de monjas, que sufren un vuelco en su vida luego que a una de ellas se le aparece Dios. Éste es un carismático crooner que canta temas de Whitney Houston.
Alvo dice que la obra “tiene lo que buscábamos para montar nuestro primer musical: un texto sólido y divertido, con canciones conocidas y pegajosas que el público puede corear. Además, me parece que se adapta perfectamente a la realidad chilena, en el sentido de que podemos hacer la mejor versión sin perder en la comparación de cómo se montó en otro país. Algo que a los musicales de Broadway les puede pesar al adaptarse a la realidad local”.
Hasta la fecha, en el elenco hay actrices jóvenes que cantan y bailan ( Juanita Ringeling, Francisca Walker y Geraldine Neary), junto a un director probado en otros registros, como lo es Patricio Pimienta.
El productor, que se enamoró de los musicales después de ver «El fantasma de la Ópera» en Broadway, es un convencido de que el público chileno está interesado en ver este tipo de espectáculos. “Los productores hemos escuchado ese llamado. Por eso este año se han estrenado, y se van a estrenar, tantos y tan variados musicales, desde «Mamma mia!»”, argumenta.
Cree, además, que el teatro no debe ser visto exclusivamente como cultura, asociada a algo lejano y aburrido, sino también como entretenimiento. “El teatro musical es una de las máximas formas de entretenimiento al unir actuación, canto y baile. En Chile tenemos todo el talento para poder lograrlo, hay actores y actrices que están desarrollando su carrera en este género y que no tienen nada que envidiar a sus pares extranjeros. Me parece que en la dirección quizás haya menos experiencia, pero eso no necesariamente es algo negativo, porque nos permite romper ciertos paradigmas. Por eso quise trabajar esta obra con Pato Pimienta”.

PH: PATRICIO MELO

El primer musical chileno 
En abril de 1958, «¡Esta señorita Trini!», con texto de Luis Alberto Heiremans y música de Carmen Barros, quien además caracterizaba a la protagonista, remeció la cartela con su inusual –para entonces– combinación de música y teatro. La pieza es una comedia de equivocaciones ambientada en la afrancesada y pseudo aristocrática burguesía chilena de principios del siglo XX, que gira en torno a una joven que no acepta las imposiciones de su clasista familia.
Barros mandó el proyecto para remontar la obra al Fondart varias veces, sin buenos resultados. Pero el músico e investigador Julio Garrido logró el apoyo del fondo para publicar el texto completo con las partituras para canto y piano, a comienzos de este año, lo que entusiasmó a la actriz. Además, publicó un disco con las canciones de la obra en 2016. “La publicación y el disco me entusiasmaron y me decidí a reintentar su puesta en escena, estimulada además por Julio Jung, quien vio a la Trini cuando chico”, cuenta Carmen Barros.
Fue precisamente Jung quien animó a Enrique Inda (en la foto junto a Carmen Barros), a sumar su experiencia a la producción. “Me encantó la obra, es un musical chileno antecesor de «La Pérgola de las Flores» y tuvo mucho éxito en su tiempo, fue muy audaz para la época”, señala Inda. Para él, el retrato que hace la pieza de la idiosincrasia nacional sigue vigente en muchos aspectos. Ha pensado una puesta adaptada a los tiempos actuales y de carácter familiar, que considerará actores y cantantes conocidos del medio y que se estrenará en noviembre o diciembre. “Me interesa generar nuevos musicales con autores y músicos chilenos. Estoy buscando, además, musicales más nuevos. Ya hice cinco clásicos, los nuevos son más riesgosos porque tocan temáticas contemporáneas, pero me interesan”.

Comentarios

  • “Perdona siempre a tus enemigos; nada les molesta tanto”, Oscar Wilde (1854 - 1900).
  • “Hoy se me cayó internet y tuve que pasar tiempo con mi familia... parece buena gente”, Anónimo.