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PADRE NUESTRO

02/07/18 — POR

«El Cardenal» sigue los pasos de Raúl Silva Henríquez y su defensa de los Derechos Humanos en dictadura. Lo hace en clave de novela gráfica y con inspiración televisiva para revivir uno de los más difíciles capítulos de la Historia chilena reciente.

Por Rafael Valle M.

Los prisioneros en el Estadio Nacional: tema que toca uno de los capítulos del libro ilustrado.

 

«Los Años de Allende» (2015), elogiada novela gráfica de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta, marcó un punto de partida para otra dupla de escritor y dibujante: la de Kóte Carvajal y Lucho Inzunza, los autores de «El Cardenal». No sólo porque demostró que las viñetas son una buena opción para revisitar con más libertad esa historia de Chile reciente, inmovilizada y mutilada por los consensos oficiales, como bien dice Jorge Baradit en el prólogo/epílogo de «El Cardenal», sino porque daba pie a un “continuará”. Carvajal: “Nuestro libro es como la secuela directa, porque «Los Años de Allende» terminan con el Golpe de Estado, y algo así como 13 días después comienza lo que contamos en «El Cardenal»”.

En este libro de 120 páginas (de Liberalia Ediciones) se relata el camino que el cardenal Raúl Silva Henríquez realizó para defender los Derechos Humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet, como creador del Comité Pro Paz, primero, y de la Vicaría de la Solidaridad, después. ¿Por qué tomar a este personaje y su compleja aventura? “El cardenal es un personaje de un alto estándar moral. Uno de esos caracteres que cuando se enfrentan a una situación marcan una diferencia”, agrega el guionista. “Es una historia del bien contra el mal, en la que quisimos que Silva Henríquez fuera el principal protagonista, aunque inventamos un par de personajes que representan a familiares de detenidos desaparecidos y a gente que peleaba por sus derechos laborales”

Y aquí hay un par de diferencias con la obra de Reyes/Elgueta, que fue hecha en blanco y negro, y con una estructura cercana al documental. “Lo de «El Cardenal» lo veo como un drama semibiográfico, como una biografía de Netflix”, apunta Kóte Carvajal. Cierto: esta novela gráfica tiene algo de serie, con cuatro capítulos que podrían ser cuatro temporadas donde se entrecruzan el ingenio del sacerdote para enfrentar y a veces negociar con el poder, la persecución política y el horror del terrorismo de Estado, y la propia historia vocacional de un religioso salesiano que llegó a lo más alto de la jerarquía católica local.

 

Ficha: «El Cardenal» Autores: Kóte Carvajal y Lucho Inzunza. 120 páginas Liberalia Ediciones

 

«El Cardenal» está hecho en colores –otra diferencia– y con una puesta en escena menos experimental. “Queríamos una narrativa simple, para que esto lo pudiera leer cualquiera. El viñeteo es sencillo, sin viñetas superpuestas, muy clásico”, cuenta Lucho Inzunza, a cargo de los lápices y de las tintas. “El dibujo debía ser sintético, no podíamos lucirnos tanto con las tomas, para que el protagonista fuera siempre el Cardenal. El otro desafío era otorgarle una onda setentera y ochentera, así que buscamos un estilo con pincel seco, al que le agregamos los ‘puntitos’ de las antiguas tramas mecánicas para darle una onda de imprenta de esa época”.

Hay más de tres años de trabajo en «El Cardenal», entre recopilación de material histórico y gráfico. Para Inzunza, el proyecto mutó ante sus ojos: “Más o menos en el Capítulo 3 («Hornos de Lonquén») empecé a vislumbrar la obra completa (…). En los primeros dos capítulos era como la historia de un ‘curita’, pero al documentarme sobre métodos de tortura y desaparición de personas vi que esto tenía mucha fuerza y que había que hacerlo bien, con cariño”.

La novela gráfica muestra una cara de la Iglesia que las nuevas generaciones desconocen. “En un colegio donde presentamos el libro pensaban que trataba sobre Karadima…”, cuenta Kóte Karvajal. “Mi sensación es que este libro aporta a recordar lo que muchos quieren meter bajo la alfombra desde hace más de 20 años, porque es incómodo para los grandes bandos políticos. Pero aquí está también la historia de uno de los personajes más importantes del Chile del Siglo 20, y que con su labor salvó directa e indirectamente muchas vidas”.

Comentarios

  • “¡La sopa es a la niñez lo que el comunismo a la democracia!”, Mafalda, personaje de Quino.
  • "El paso de los años es inevitable; envejecer, una opción", Anónimo.